| Número 95 V-VI 2002 22 |
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RECINTOS RELIGIOSOS Sacred Spaces, from Gaudí to Moneo |
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| Luis Fernández-Galiano Un siglo seglar A Secular Century Juan José Lahuerta El taller del arquitecto The Architects Workshop at the Sagrada Familia Antoni Gaudí, Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, Barcelona Expiatory Temple, Barcelona Culto y canon Cult and Canon Iglesia Unitaria, Oak Park, Illinois (EEUU), 1905-1908 Unity Temple, Oak Park, Illinois (United States) Frank Lloyd Wright Capilla del cementerio, Estocolmo (Suecia), 1918-1920 Cemetery Chapel, Stockholm (Sweden) Erik Gunnar Asplund Iglesia del Corpus, Aquisgrán (Alemania), 1929-1930 Corpus Christi Church, Aachen (Germany) Rudolf Schwarz Iglesia de Sankt Engelbert, Colonia (Alemania), 1930-1932 St. Engelbert Church, Cologne (Germany) Dominikus Böhm Iglesia de San Francisco de Asís, Pampulha (Brasil), 1940-1943 St. Francis of Assisi, Pampulha (Brazil) Óscar Niemeyer Notre-Dame-du-Haut, Ronchamp (Francia), 1950-1954 Notre-Dame-du-Haut, Ronchamp (France) Le Corbusier Iglesia de Atlántida, Canelones (Uruguay), 1952-1958 Church of Atlántida, Canelones (Uruguay) Eladio Dieste Iglesia de las Tres Cruces, Imatra (Finlandia), 1956-1959 Church of the Three Crosses, Imatra (Finland) Alvar Aalto Iglesia de San Pedro, Klippan (Suecia), 1963-1966 St. Peters Church, Klippan (Sweden) Sigurd Lewerentz Iglesia de la Inmaculada, Longarone (Italia), 1966-1978 Church of the Immaculate, Longarone (Italy) Giovanni Michelucci Cementerio de San Cataldo, Módena (Italia), 1971-1978 San Cataldo Cemetery, Modena (Italy) Aldo Rossi Iglesia parroquial, Bagsvaerd (Dinamarca), 1973-1976 Parish Church, Bagsvaerd (Denmark) Jørn Utzon Cementerio muncipal, Igualada (España), 1985-1996 Municipal Cemetery, Igualada (Spain) Enric Miralles & Carme Pinós Iglesia de la Luz, Osaka (Japón), 1987-1989 Church of the Light, Osaka (Japan) Tadao Ando Iglesia parroquial, Marco de Canavezes (Portugal), 1990-1996 Parish Church, Marco de Canavezes (Portugal) Álvaro Siza El espíritu en tránsito The Spirit in Transit Iglesia del Sagrado Corazón, Múnich (Alemania) Church of the Sacred Heart, Munich (Germany) Allmann, Sattler & Wappner Centros parroquiales, Urubo (Bolivia) & Marcovia (Honduras) Parish Centers (Bolivia & Honduras) Jae Cha Capilla cuáquera, Houston, Texas (EEUU) Quaker Chapel, Houston, Texas (United States) Leslie Elkins & James Turrell Capillas funerarias, Oliveira do Douro (Portugal) Funeral Chapels, Oliveira do Douro (Portugal) Jose Fernando Gonçalves Iglesia de Mortensrud, Oslo (Noruega) Church in Mortensrud, Oslo (Norway) Jensen & Skodvin Cementerio, Fürstenwald (Suiza) Cemetery, Fürstenwald (Switzerland) Kienast & Vogt Capilla y consistorio, Windsor, Florida (EEUU) Chapel and Town Hall, Windsor, Florida (United States) Léon Krier Cementerio de Reim, Múnich (Alemania) Cemetery at Reim, Munich (Germany) Andreas Meck & Stephan Köppel Capilla de San Pedro, Campos do Jordão (Brasil) Chapel of Saint Peter, Campos do Jordão (Brazil) Paulo Mendes da Rocha Iglesia del Padre Pío, San Giovanni Rotondo (Italia) Padre Pio Church, San Giovanni Rotondo (Italy) Renzo Piano Iglesia de San Francisco de Asís, Steyr (Austria) Church of St. Francis of Assisi, Steyr (Austria) Riepl & Riepl Iglesia de Donau City, Viena (Austria) Church in Donau City, Vienna (Austria) Heinz Tesar Sinagoga, Dresde (Alemania) Synagogue, Dresden (Germany) Wandel, Hoefer, Lorch & Hirsch Templo budista, Kioto (Japón) Buddhist Temple, Kyoto (Japan) Takashi Yamaguchi Tanatorio de Monuta, Apeldoorn (Países Bajos) Monuta Morgue, Apeldoorn (The Netherlands) Atelier Zeinstra Van der Pol Carlos Jiménez Una soledad hipnótica frente a la autopista A Mesmerizing Solitude Along a Freeway Rafael Moneo, Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles Cathedral of Our Lady of the Angels |
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Luis Fernández-Galiano Un siglo seglar |
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| El pasado fue un siglo seglar. La redundancia
etimológica no remite sólo al declive de lo sagrado en el siglo xx; subraya igualmente
la temporalidad exacerbada de su aceleración histórica. Si vivimos en el siglo nos
sabemos fuera de la clausura religiosa, y por tanto arrojados al flujo torrencial de lo
contemporáneo. Seculares o laicos, y redimidos de la tutela del credo y la metafísica,
los supervivientes de este siglo carnicero hemos aprendido a tolerar el desencanto del
mundo y la muerte de Dios. Habitando en el espacio como griegos y existiendo en el tiempo
como hebreos, los occidentales hemos construido una civilización técnica que ha
urbanizado el planeta y puesto los medios para desurbanizarlo. Ante esta victoria y
catástrofe del espíritu, la mutación de las iglesias en acervos identitarios de las
comunidades geográficas o étnicas ha reducido la religión a una herramienta del
conflicto entre civilizaciones como en estos tiempos descreídos y cínicos se
denomina la recomposición del atlas del imperio y el culto a una costumbre de
clases subalternas. Entre la piedad ensimismada del Gaudí enclaustrado en el obrador de la Sagrada Familia
barcelonesa y el agnosticismo cosmopolita del Moneo que levanta los pliegues de hormigón
de la Catedral de Los Ángeles hay un siglo de espacios sagrados más producto de la
historia de la arquitectura que de la historia de las religiones, y más alimentados con
energía espiritual por su vinculación a una doctrina estética que por su adaptación a
una coreografía litúrgica. Cristianos en su mayoría ya que es en este ámbito
cultural donde emerge la modernidad secular estos templos y cementerios dibujan un
paisaje de fragmentos reticentes que contradicen el ateísmo militante de algunas
vanguardias, pero que también confirman la implosión colectiva de la fe religiosa. Del
romanticismo naturalista nórdico al clasicismo plástico meridional, y del laconismo
reductivo de los ascetas a la locuacidad persuasiva de los predicadores, las formas del
culto en el siglo pasado se deslizaron por la pendiente del culto a las formas, celebrando
el rito sin ritual de la verdad artística. En su último trecho, la arquitectura religiosa estalla en astillas heteróclitas que
se extienden desde las colosales iglesias consagradas al espectáculo de masas hasta las
anónimas capillas multiconfesionales de los aeropuertos, desde el lenguaje de autor hasta
la teología amateur, y desde la instalación artística hasta el paisajismo minimalista. Imago
mundi de un mundo secular, cuerpo divino de un dios escéptico, y recinto místico de
un misterio intrascendente, esta arquitectura sagrada cree sólo en el culto deliberado
del espacio, en la disciplina minuciosa del material y en la religión exigente del
detalle. Exquisitas y acaso prescindibles, sus obras episódicas se ofrecen como
santuarios de su propia perfección; pero el temblor violento de la fe reside ya en otros
tabernáculos, en las madrazas coránicas de las mezquitas unánimes o en la pedagogía
política de los museos del holocausto. Habitantes de un continente laico, vecinos de
teocracias islámicas y sometidos al fundamentalismo cristiano transatlántico, los
europeos entramos en el siglo xxi sin saber si la espiritualidad que para él reclamó
Malraux será finalmente luminosa u homicida. |
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