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Número100
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Contenido Próxima generación.
Ha pasado casi una década desde el número dedicado a la
producción arquitectónica de los estudios españoles
más jóvenes; la generación que despuntaba en aquel
‘Sangre fresca’ se ha confirmado como referencia de la que
ahora inicia su andadura profesional con mayores facilidades de promoción
mediática, pero más dificultades para conseguir encargos.
La generación intermedia, repartida por todo el país, está
dando ya frutos construidos. Con similar criterio al seguido entonces
—obras inéditas de menores de cuarenta años—
se han seleccionado doce trayectorias emergentes. |
Sumario Adela García -Herrera |
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| Tema de portada
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Arquitectura
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| Argumentos y reseñas
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Arte / Cultura
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| Centenarios ideológicos. Se cumplen cien años de los nacimientos de Albert Speer y Juan O’Gorman, encarnaciones respectivas de las aspiraciones del nacionalsocialismo alemán y del comunismo de la Revolución Mexicana. | Luis Fernández-Galiano Speer a la sombra de Hitler Fernanda Canales El México de O’Gorman |
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| Fenómenos urbanos. Varias publicaciones recientes analizan el crecimiento explosivo de las ciudades y reflexionan sobre las consecuencias de la economía global, que fuerza la competencia entre ellas y su ‘tematización’. | Historietas de Focho Francisco Mangado Autores varios Libros |
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| Últimos proyectos
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Técnica / Diseño
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| Para terminar, una reflexión sobre la influencia de las herramientas digitales en los sistemas de representación gráfica. Los programas de CAD más habituales realizan perspectivas cónicas con gran facilidad, lo que ha generado la proliferación de vistas arquitectónicas hiperrealistas. La axonométrica, por el contrario, se ha adueñado de los juegos de simulación. | Productos Construmat 2005 Resumen en inglés Próxima generación Fernando Valderrama Dios ve en axonométrica |
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Luis Fernández-Galiano |
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Al doblar el cabo del centenar de números,
parece más oportuno mirar hacia delante que cartografiar el terreno
recorrido. Transcurrida casi una década desde el primer dossier
de Arquitectura Viva sobre los españoles más jóvenes
(‘Sangre fresca’, que apareció en 1996), y cumplidas
ya dos desde que el proyecto AV se iniciase en 1985, volver a
sumergirse en lo que dibujan y construyen las últimas generaciones
evita el riesgo de la autocelebración complaciente y melancólica,
pero a su vez no oculta una cierta voluntad de rejuvenecimiento artificioso
mediante la transfusión del copioso caudal de imágenes insólitas
que se destila en los alambiques de un enjambre de laboratorios juveniles. Este flujo vital circula tan torrencialmente que hace difícil
destacar un par de docenas de trayectorias y obras sin incurrir en omisiones
múltiples y decisiones arbitrarias, un riesgo cierto que aquí
se ha procurado paliar con el doble criterio de la dispersión geográfica
y la condición de inéditos en la propia revista. Por desgracia,
esa última limitación editorial excluye muchos despachos
que han venido a emerger en el tiempo transcurrido desde nuestra recopilación
de 1996, y el artículo introductorio de Adela García-Herrera
procura remediar la obligada ausencia de tantos con un collage
de menciones que recorren de forma impresionista el panorama coral de
la arquitectura joven en España. La abundancia y el atractivo de los proyectos no deben sin embargo ocultar
las dificultades extremas a que se enfrentan los primeros pasos en el
ejercicio profesional autónomo, que sigue siendo todavía
el modelo mítico de referencia en las escuelas y en las publicaciones.
Cristalizado en torno a un concepto romántico de autoría,
y alimentado por un cóctel de individualismo bohemio tradicional
y marketing mediático contemporáneo, el esfuerzo
por obtener el reconocimiento de un nombre o una marca exige una testaruda
disciplina y no pocos sacrificios personales o familiares, que a menudo
se alivian paradójicamente a través de la agrupación
en equipos más numerosos cuanto más jóvenes. Aunque la brillantez gráfica no excluye la verosimilitud constructiva, la naturaleza del sistema de concursos y lo abigarrado del panorama de los candidatos al éxito conduce implacablemente a los nuevos arquitectos a la persecución obstinada de la originalidad, imprescindible para llamar la atención sobre sus proyectos, pero fuente asimismo de unos riesgos técnicos y económicos que sólo los clientes públicos suelen estar en condiciones de asumir. Este desafío a las viejas cautelas de la continuidad, hecho posible por la efervescencia económica que impulsa la burbuja inmobiliaria, dibuja un futuro de perfiles inciertos, pero un futuro también que únicamente puede ser modelado por ese turbión de arquitectos que hemos presentado como la próxima generación. |
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